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miércoles, 26 de diciembre de 2012

Calidad, Dias de Clase y Calor


Sin lugar a dudas uno de los temas más importantes en Educación es el de la Calidad Educativa. Como es fácil de imaginar, intervienen muchos factores en el grado de Calidad que tenga un sistema educativo su tarea: financiamiento, construcciones y mantenimiento de las mismas, sistema de capacitación, etc. Para tratar este tema ocuparía varias publicaciones y de varios párrafos cada una, y aún así no terminaría. Quizás la mejor parte de ello sería generar participación en el tema.
Pero hoy me voy a referir a un factor que influye en la Calidad Educativa y a ciertas declaraciones de la Sra. Ministro de Educación Prof. Cristina Díaz, que generaron cierta controversia. Quizás ya haya pasado el momento, pero bueno, recién estoy terminando con mesas de examen y nunca es tarde para aclarar ciertas cosas. Vamos entonces.

Parece ser que para los Gobiernos Nacional y Provincial es muy importante como factor determinante de la Calidad Educativa, la cantidad de dias de clases. Se sostiene desde ambos estamentos que “contra más días vayan los chicos a la escuela mejor educados terminarán cada ciclo” (declaraciones televisivas y radiales principalmente). Sin embargo, no hay que ser un genio de la Pedagogía ni leer “25.000” autores para darse cuenta que esa aseveración no es correcta. La cantidad de dias de clase pueden influir en mayor o menor grado en la calidad, pero no determinarla. Un ejemplo de esto lo constituyen los Institutos Preuniversitarios de la UNSJ: con menor cantidad de días de clase logran un grado de calidad de los aprendizajes mayor a los estudiantes de las escuelas públicas. En ese caso un factor diferenciante muy importante es la exigencia familiar hacia los estudiantes, de la cual carecen muchos chicos de las escuelas públicas comunes. Pro supuesto que habría que analizar el problema con mayor profundidad, pero está claro que con más días de clases los chicos de escuelas públicas no van a salir mejor preparados para el mundo.

Y respecto a la cantidad de días, hubo gran malestar en el ambiente docente debido a las altas temperaturas que se viven en esta época del año y la dificultad de soportarlas en las escuelas públicas. La Sra. Ministro declaró que en San Jan siempre han habido altas temperaturas a lo cual algunos docentes respondieron con enojo; y sobre esto quiero dar algo de claridad. La Sra. Ministro tiene razón en lo que dijo. A lo sumo, en los últimos 20 años la temperatura media a crecido en 2 grados centígrados, lo que no implicaría que persibamos una gran diferencia.
Sin embargo, el problema no pasa por la temperatura sino por el calor y su transmisión. La Sra. Ministro está confundiendo Temperatura con Calor, que son científicamente términos diferentes; y también confunde temperatura con sensación de calor, que tiene que ver con la transmisión del calor. En primer lugar, los humanos somos fuentes de calor, es decir emitimos calor. La velocidad con la cual perdemos calor tiene que ver con el tipo de sustancia que está en contacto con nuestra piel y con la temperatura a la que está esa sustancia y el ambiente en general. El calor tiende a fluir desde las fuentes hacia los “lugares” que están a menor temperatura. Y, lo más importante, es que la velocidad con la que fluye depende de la sustancia por al que fluye. Así, en invierno nos colocamos ropas por las cuales el calor fluye a muy baja velocidad; en cambio en verano intentamos facilitar el fluir de nuestro calor corporal. Lo que “sentimos” (percibimos) como frío es que el calor corporal fluye más rápido que lo que es producido, y lo que sentimos como calor es que nuestro calor corporal fluye más lento de lo que es producidoen nuestro cuerpo.
Suponiendo que estamos en las mejores condiciones en verano (tenemos ropa que deja fluir nuestro calor lo más rápido posible) comienza a influir la temperatura ambiente y, principalmente, la posibilidad de fluir del calor a través del ambiente. Y este es el punto clave. El crecimiento demográfico ha generado una gran “isla de calor” que hace que dentro de ella el calor se transmita muy lentamente. El probelma para dar clases en Diciembre y en Febrero no tiene que ver solo con las altas temperaturas sino con que nuestro calor corporal no se transmite a una velocidad aceptable hacia el ambiente, porque el ambiente está recibiendo calor desde muchos lugares (aires acondicionados, motores, sistemas electrónicos) y en una muy amplia superficie, ralentizando la transmisión. Entonces, podráimos decir: Sra. Ministro queremos sistemas de ventilación que agilicen nuestra pérdida de calor a pesar de las altas temperaturas.